día 4
Como Teresa: "orar, luchar y confiar"
DIEGO ERNESTO
BREVE COMENTARIO DE NUESTRO FUNDADOR, DIEGO ERNESTO, SOBRE LO QUE SIGNIFICA NUESTRA PATRONA, SANTA TERESITA, PARA MIES
<< Un familiar mío estuvo en Francia cuando su canonización y trajo a España muchos libros y estampas de ella. Y yo, que por entonces estaba relativamente apartado de Dios, leí los escritos de Santa Teresita y me hicieron tanto bien y me gustaron tanto que desde entonces la metí en mi vida. Me hice amigo de ella y procuré entender su mensaje de confianza y abandono. Siempre seguí con ella a pesar de no estar muy cerca de Dios. Y creo que ella influyó para que después, a los 20 años, yo me convirtiera al Señor según la capacidad que tenía en aquel momento y la gracia tan grande que recibí de Dios. Pronto volví a los libros de Santa Teresa del Niño Jesús. Teresita, como yo la llamo, como ella quería que la llamaran cuando le preguntaron sus hermanas antes de morir: "¿Cómo quieres que te llamemos cuando estés en el cielo?" Y ella les dijo: "Llamadme Teresita". Así, en español, lo dijo. >>
<< Cuando empecé con Mies me di cuenta que Santa Teresita venía muy bien para lo que yo quería hacer según pensaba que era la voluntad de Dios con los Misioneros de la Esperanza. Porque siempre estuvo en mi mente que la obra que quería realizar creyendo que Dios lo quería y la Virgen me había inspirado, era una obra de esperanza. También había entrado la Virgen de la Esperanza desde el principio en la fundación de Mies. Y el título de la Esperanza me hacía ver que era el título que debía poner como más importante en todo lo que hiciera para los jóvenes y los niños. La esperanza es la virtud de la juventud a pesar de que sea también la virtud del cristiano. La esperanza es una de las virtudes más características del cristiano, porque la caridad la pueden tener también otros que no lo sean. De hecho, se dan hombres que no son cristianos y tienen una caridad inmensa. Pero la esperanza en Dios, el abandono en Dios, si no se tiene a Dios, no se puede tener confianza en Dios, como es lógico. Poniendo la esperanza en Dios es lo más propio del cristiano, por eso yo vi que tenía que ser lo más propio de Mies; y Santa Teresita es la santa de la esperanza, del abandono, de la confianza. Es esencial en el camino que ella enseña con su vida, con sus palabras: "El camino de la infancia espiritual". Ella es consciente de que es una hija pequeña en brazos del Padre Dios. Ella ve a Dios como Padre. Ella había tenido aquí en la tierra un padre que Dios le concedió. Muy bueno, muy cariñoso. Que lo fue todo para ella. Y ese padre tan bueno le hizo ver a Dios como Padre, como el Padre bueno. De las tres personas de la Santísima Trinidad, Santa Teresita se fija más en el Padre. Y se siente como una niña pequeña que va en manos del Padre, echada por completo en el regazo del Padre, confiada por completo en Él. >>
<< Por eso, como la virtud que yo veía para la juventud era la esperanza en la confianza y el abandono, me di cuenta que Santa Teresita tenía que ser el fundamento de nuestra espiritualidad. La confianza, el abandono,… Ella se veía como niña pequeña y se da cuenta que los niños pequeños viven de la confianza en sus padres. Porque se dan cuenta de que son tan pequeños que no pueden hacer nada por sí mismos, que es lo más esencial en la vida Cristiana. >>
<< Darnos cuenta que no podemos hacer nada por nosotros mismos. Que dependemos totalmente de Dios. >>
<< Y al Señor le gusta mucho esta postura de confianza en Él, de desconfianza de uno mismo. No confiar en uno mismo independientemente de Dios. Con Dios lo podemos todo, pero es cuando estamos apoyados en Él por completo, confiados en Él. Nosotros solos por nuestra cuenta no podemos nada. "Sin mí no podéis hacer nada", dice Cristo. Y dice San Pedro: "Poned vuestros problemas en las manos del Padre y confiad en Él". >>
<< Por eso Santa Teresita entra de lleno en la vida cristiana. Ella habla de su caminito, pero se da cuenta también que es el único camino; que no es un camino para Santa Teresita o para unos pocos. Es el camino para todos. Cristo dijo: "…si no os hacéis como niños no entraréis en el Reino de los Cielos". Lo pone como condición indispensable para entrar en el Reino de los Cielos. Santa Teresita lo vive y explica maravillosamente bien lo que significa ser pequeña, ser niña. No extrañarse por las caídas. Los niños pequeños caen muchas veces, pero no se extrañan de sus caídas, ni se quedan caídos. Intentan levantarse siempre para aprender a andar. >>
<< Así debemos ser nosotros. No extrañarnos de nuestras caídas, no quedarnos caídos; levantarnos siempre y seguir intentando luchar para seguir andando. Santa Teresita ve que los niños invocan mucho a sus padres, los llaman para que les den la mano para poder andar. Y eso es lo que debemos hacer nosotros con Dios. Al ver que no podemos andar solos, que caemos mucho, llamar al Padre Dios, a la Madre María, para que nos den la mano y nos lleven por el camino de la santidad, que son los únicos que nos pueden llevar. Una vez que vamos cogidos de la mano del Padre, confiar plenamente que ellos nos llevarán al final de la jornada, a la meta deseada. Esa meta que parece que siempre se aleja. Pero que el sólo hecho de estar metidos en este camino ya es llegar a la meta. Santa Teresita nos enseña a caminar siempre, sin desanimarnos nunca. El que vive el camino de la "infancia espiritual" es el que nunca se desanima, siempre espera, siempre confía… >>
<< Por consiguiente, Santa Teresita debe ser nuestra Patrona, nuestra alentadora, nuestra mentora, nuestra amiguita, nuestra hermana, porque nos enseña a ser niños, a ser pequeños, a no caer en el desánimo nunca, a confiar siempre y abandonarnos en las manos del Padre. Esto es motivo suficiente para que sea nuestra protectora y nuestra Patrona. Nos enseña la virtud de la esperanza, del abandono en las manos del Padre, de la confianza, de la lucha siempre animosa, de la oración, porque hay que llamar al Padre para no caer; la oración confiada…, oración, lucha y confianza, los tres puntos que tenemos determinados como fundamentales del "camino de la infancia espiritual". Santa Teresita es nuestra Patrona porque es niña y tenemos que ser niños; porque es confiada, y tenemos que confiar; porque lo hace todo por amor,… Ella lo explicó todo muy bien: "…hacerlo todo por amor". Y eso es lo que debemos hacer también nosotros los Misioneros de la Esperanza, hacerlo todo por amor. Todo lo que hagamos, aunque parezcan cosas insignificantes: nuestro apostolado, nuestro trabajo, nuestro estudio, nuestro quehacer en el hogar,… todo hacerlo por amor, y lo haremos mejor. Cuando se hace todo por amor la vida se ve de una manera muy distinta. No cuesta tanto trabajo el hacer las cosas que tenemos que hacer. Vamos pues a imitar a Santa Teresita, a tenerla siempre cerca, a que sea nuestra amiga. >>
<< Un Mies debe tener cerca a Santa Teresita para que le ayude en este caminar, que a veces parece tan difícil pero que viviendo bien la doctrina del camino de la infancia espiritual se hace más fácil. Porque no se pide el imposible de no tener pecado, sino de no desanimarse nunca aunque se tengan pecados, de volver a empezar siempre, a confiar en el Señor ilimitadamente, por más que se haya caído confiar, confiar, abandonarse en la misericordia del Señor y estar alegres siempre en esta confianza. La confianza nos torna en alegres, que es una característica del Mies, la alegría, la alegría que brota de la confianza. Por eso vamos a ser amigos de Santa Tersita y a tenerla como Patrona y como protectora, para que ella nos guíe y nos lleve de la mano. Todo esto debemos tenerlo presente en nuestra vida de Mies. >>
Padre Diego Ernesto Wilson Plata.